sábado, 10 de enero de 2015

ETAPA 6: FONSAGRADA - CÁDAVO BALEIRA 25,2 KM.



DIFICULTAD: MODERADA
TIEMPO: 7 HORAS

4/09/2014, jueves.
Es un recorrido muy similar al de la etapa anterior, siguiendo casi el mismo trazado que la carretera LU-530, solo que en esta jornada es mayor el transito por caminos y senderos de tierra, enlazando esporádicamente con el asfalto solo para cruzar la carretera evitando así amplias curvas de esta y en ocasiones un corto paseo por ella.


A casi 2 kilómetros del comienzo de esta jornada en Fonsagrada, llego a la pequeña aldea de Padrón, muy temprano aún sin luz diurna.





 El albergue municipal se encuentra en el margen izquierdo de la carretera, al otro lado nace un sendero que se interna en la aldea, pasa junto a su iglesia y se aleja por una vereda estrecha. El rocío caído de madrugada empapaba las altas hierbas que mojaban mis pantalones al pasar. esta vereda discurre en un nivel inferior practicamente pegada a la carretera para acceder a ella en el cruce de Carracedo, Arqueira y Castro.

 Pero nuevamente cruzamos de lado frente a la fachada del cementerio de Padrón donde nace otro sendero entre pinos que nos devuelve al asfalto junto a un merendero con mesas de madera y una fuente donde reponer agua.




Se continúa por una pista forestal mas ancha cubierta de coníferas que ataja un largo tramo de la carretera dejando a un lado la localidad de Vilardongo y apenas se roza la de Pedrafitelas desde donde tras medio kilómetro en ligero ascenso se llega a un mirador, pero la niebla matutina no me dejó captar buenas fotos, si quise hacerle una a un escueto pero significatívo mensaje que algún sufrido peregrino dejó plasmado en un cartel de madera.


Un poquito mas adelante, esta vez si se transita por medio de la bonita y apacible aldea de Montouto, de pequeñas casas de piedra y tejados de pizarra a ras de calle.




Hasta aquí hube recorrido unos 8 km., no había ningún parroquiano en la calle con quien poder intercambiar un saludo. Esa fue otra constante en esta jornada, la soledad, tampoco me encontré con algún peregrino por ahora.
Sigo en un ascenso suave por una ladera con vegetación baja hasta una sencilla ermita y frente a ella, el derruido hospital para peregrinos de Montouto.


Comienzo una larga bajada de 3,5 km. esta vez si, por una senda cubierta de espesa vegetación y arboleda.
Me encuentro con un mesón con aspecto de antigua posada encastrado en el bosque y entro en él con la urgencia de darle a mi estómago alguna satisfacción, pues habían transcurrido casi 4 horas desde comencé esta jornada sin haber desayunado siquiera.





La posada estaba vacía y me recibió su casero de aspecto rockero, acorde con la música que ambientaba el local. De trato amabilísimo y de un servicio aún mejor, pude repetir café y tostadas varias veces por tan solo 4 €. ¡Fenomenal!
Tras de mi, fueron llegando mas peregrinos a la posada y otros mas pasaban de largo.



Paradavella
Unos metros mas adelante se conecta con la LU-530, justo a la entrada de Paradavella, localidad esta que se cruza por la carretera y donde se deja atrás por un sendero a la derecha de esta. La estrecha vereda invadida de vegetación se adentra en una espesa masa forestal cruzando de nuevo la carretera, es un tramo de unos 5 km. muy bonito muy característico de la Gálica profunda por donde se visitan fugazmente la aldea de A Calzada y la parroquia de Degolada, perteneciente ya a al Concello de Baleira, luego la pequeña aldea de O Couto.

Iglesia de San Lorenzo, Degolada

















O Couto










Antes acceder otra vez a la carretera es preciso salvar la agotadora pendiente de la conocida como la Costa do Sapo (cuesta del sapo) de casi 1 kilómetro de longitud, tuve que parar varias veces para no cargar las piernas y recuperar la respiración.




En el tramo final, paso junto a un asentamiento de colmenas pero sin peligro alguno, es bien sabido que a las abejas si no se les molestan ellas no molestan, salvo que el caminante despida algún olor por el que se sientan atraídas.



Sin apenas aliento se intercepta de nuevo la carretera en una curva justo a la entrada de A Lastra, esta localidad cuenta con bar para servicio del peregrino.



The observer


















Se continua en ascenso, eso si, mucho mas suave, por una pista forestal para desembocar otra vez en la LU-530 a la altura del Alto de Fontaneira y poco mas adelante la población con el mismo nombre.















Por un carril junto a su cementerio se prosigue la marcha para interceptar por última vez la carretera y circular por ella. Al cabo de unos 2 km. de haber abandonado Fontaneira, se toma un desvío por el margen derecho del asfalto para afrontar una larguísima recta sobre un camino de tierra en descenso que desemboca en una meseta conocida como Campo da Matanza y en cuya planicie cuenta la leyenda que se desarrolló la batalla entre el ejercito de Alfonso II "El Casto" contra los musulmanes.



Campo da Matanza





Salta la tierra y de su entraña pierde
savia, veneno y alameda verde. 
Palpita, cruje, azota, empuja, estalla. 

La vida hiende vida en plena vida.
Y aunque la muerte gane la partida, 
todo es un campo alegre de batalla.  
                              Rafael Alberti.




Y solo resta seguir descendiendo los últimos metros para llagar a Cádavo Baleira,  meta de esta etapa que ya se divisa en el fondo del valle.




Albergue
El albergue de Cádavo Baleira recibe al caminante nada mas entrar al pueblo, es el primer edificio con el que nos encontramos al culminar esta etapa.
Me registré en recepción a la par con dos chicas jóvenes catalanas ( no supe sus nombres) con las que después compartiría charla y almuerzo.




También tuve un feliz reencuentro con David, el joven peregrino alemán que conocí de forma fugaz en el albergue de La Mesa. Muy divertido, se defendía bastaste bien en varios idiomas como pude comprobar en la larga conversación que mantuvimos en la sobremesa compartida con una pareja de peregrinos canadienses con los que David sirvió como interprete también en francés e inglés, ¡que envidia y admiración ante su conocimiento con las idiomas! Pase un buen rato bromeando y aprovechándome de su joven ingenuidad y noble carácter.
 
O Cádavo como cabeza del concello de Baleira, para mi, no tiene mucho atractivo, por lo que pude percibir recorriendo sus calles. Eso si, cuenta con numerosos bares, pubs, tiendas, talleres, hoteles... pero todo de reciente construcción, nada que despertase curiosidad.

Ayuntamiento de O Cádavo














Pues nada, una cena ligeríta y antes de dormir una risas mas con David preparando la etapa siguiente en la que  de nuevo tomaríamos contacto con la gran ciudad, que también ya echaba de menos.

viernes, 26 de diciembre de 2014

ETAPA 5: GRANDAS DE SÁLIME - FONSAGRADA 26,5 KM.

   
                                     
 DIFICULTAD: MEDIA
TIEMPO: 7 HORAS


                                                          ... un largo camino y sin ilusión,
                                                              que hay que recorrer, que hay que maldecir.
                                                                               -------------
                                                          ... un largo camino y con ilusión,
                                                              que hay que recorrer, desde ahora y hasta el fin.

                                                                                            Hijos del agobio - TRIANA -

3/09/2014 miércoles.

Una etapa esta sin mucha transcendencia, gran parte de ella a través del asfalto de las carreteras o por carriles y senderos de servicio paralelos a ellas, pero que al fin y al cabo son kilómetros que se le restan y que hay que cubrir para alcanzar la meta.
Lo mas reseñable en esta jornada es el paso de la Comunidad  de Asturias a la Gallega, en la que se constata la diferencia topográfica entre ambas regiones.

Capilla del Carmen siglo XVIII
El punto de partida se establece  la bonita y sobria   iglesia de San Salvador, marchando a continuación por la calle del Carmen  hasta pasar frente a la ermita con el mismo nombre, justo tras atravesar la carretera AS-28, presente en toda esta etapa.








Caserío de La Farrapa


Se evita así una amplia curva que describe la carretera, pero el sendero se va acercando paulatinamente de nuevo a ella para transcurrir en paralelo por el margen izquierdo durante 1 kilómetro aproximadamente y acceder, ahora si al asfalto a la altura de entrada a La Farrapa.
En una curva paso frente a las instalaciones de una industria láctea y poco mas adelante se vuelve a cruzar la carretera por donde continua la senda esta vez por su lado derecho.




A unos 2 km. de superar La Farrapa, se llega a la aldea de Cereixeira donde unos bares a orilla de la carretera dan opción al peregrino para avituallarse.

Castro
Tras 100 m. caminando sobre el arcén, la senda vuelve a separarse para discurrir por medio de parcelas de cultivo delimitadas por alambradas eléctricas para control del ganado. Y un breve tramo boscoso de robles, se alcanza la aldea de Castro que cuenta con albergue.


Transito por su calle principal hormigonada y pronto la dejo atrás, sigo ahora por un camino de tierra que se infiltra en otro tramo cubierto de espesa arboleda.
Ermita de San Lázaro de Pradaira.
La ermita de San Lázaro se ubica en mitad del bosque a orilla mismo del camino, me detengo un rato a descansar junto a su fachada, me adelantan varios grupos numerosos de peregrinos que se detienen un momento para echar un vistazo al interior de la capilla a través de los barrotes de la puerta.



Reanudo la marcha y cerca de 1 km. mas adelante, intercepto otra vez la AS-28 a la altura de Xestoselo.
A continuación, no queda mas remedio que marchar penosamente durante mas de 2 kms. por la carretera en una largísima recta y en desnivel hacia arriba para llegar a Penafonte (Peñafuente), última población asturiana por la que se transita antes de saltar a la Comunidad Gallega.




En una fuente junto a su iglesia me aprovisiono de agua y de un cuajado manzano a orilla del camino robo algunos de sus frutos, preparándome así para afrontar el duro ascenso a el Alto del Acebo.



Marca divisoria Asturias - Galicia
 Asturias no se podía despedir  sin tener que superar un tramo mas de su accidentada topografía, característica en todas las etapas anteriores.
El sendero asciende bruscamente hacia una linea de aerogeneradores, bordeado de pinos (Pinus)  y acebos (Ilex Aquifolium) que dan el nombre al lugar.

Se alcanza la cima situada a unos 1110 metros de altitud y se llanea durante un buen tramo en donde se encuentra la imaginaria linea divisoria de las comunidades Asturiana y Gallega. Una placa de piedra marca el punto.

Mojón limítrofe de Castilla - León con Galicia.
8 de octubre de 2013,
Camino Francés, cerca de O Cebreiro

 Esta señal es mucho menos ostentosa que la que me encontré el la divisoria de Castilla- León con Galicia en mi primer camino a Santiago, poco antes de la también aldea lucense de O Cebreiro.

Bueno, pues me encontraba otra vez en la tierra de mis ancestros, origen de mi apellido que no deja de resultar chocante dado a provenir de Almería, la provincia mas alejada en el territorio nacional. La respuesta a esta inusual circunstancia ya la dejé explicada en el post de la etapa 42  de mi anterior Camino a Santiago
( para ver hacer clik aquí ).








Fonsagrada
 Se comienza a descender ya en territorio gallego provincia de Lugo a la vez que se divisa aún distante la población de Fonsagrada, la meta en esta etapa.
El descenso desemboca en la carretera LU-701, como así pasa a denominarse la omnipresente AS-28 al discurrir por tierras gallegas, a la altura de la Venta del Acebo, que se encontraba muy concurrida de peregrinos. Yo también hice un descanso para tomar algo de vitualla.

Venta del Acebo
Frente a la Venta, se encuentra la primera señal de el camino de Santiago con la vieira indicando el camino a seguir por su parte ancha, al contrario de las que han quedado atrás en territorio asturiano.



Un camino pedregoso surge en la propia fachada de la Venta, bordeado también de arbustos de acebo, es solo un pequeño atajo que evita momentaneamente la carretera pero que inexorablemente nos devuelve a ella y marchando ahora por su vía de servicio, llegando 2 kms. tras reanudar la marcha a la aldea de Cabreira, primer núcleo urbano gallego que nos encontramos y que pertenece al Concello de Fonsagrada.




Ermita de Santa Bárbara de Silvela
Por la misma vía, otros 2 kilómetros hasta Fonfria, y luego en una alternancia de caminos y carretera perfectamente señalizados, se van superando los núcleos de Barbeitos, Silvela y Paradanova, distantes todos entre ellos unos 2 kms. mas o menos.










Desde Paradanova restan otros 2 kilómetros finales a Fonsagrada y se presentas dos opciones, ambas bien señalizadas para llevar a cabo este último tramo y ambas en ascenso. La primera es por carretera, la de Lugo 701, es un poquito mas larga. La segunda es por un carril que surge a mano izquierda y que se adentra en una zona boscosa. Yo para evitar el asfalto y el implacable sol, elegí esta última opción. No elegí mal pero en parte me arrepentí, pues quedando tan poca distancia para llegar a la meta que se encontraba en alto, paradogicamente comencé en bajada, en aquel momento recordé lo que decía mi compañera Sandra en etapas anteriores en situación parecida " Si vamos bajando, inevitablemente acabaremos por subir"

¡¡ Y TANTO QUE SUBÍ !!
Calculo que los últimos 200 metros se realizan por una empinadísima cuesta  bajo una bóveda arbolada, el desnivel fue tan bestial que tuve que parar a descansar varias veces en tan corto tramo y mis cuadriceps volvieron a resentirse pese a estar acostumbrados a largas caminatas.
Por fin, ya en la cumbre de la cuesta encontré un cartel a modo de arenga, incluso estando escrito en galego, el mensaje se entiende perfectamente pero a mi parecer debería haber sido colocado al principio ó a media pendiente para insuflarle ánimo a los sufridos peregrinos.


 Fonsagrada no cuenta con albergue municipal y si con varios privados, yo me alojé en uno de ellos, el albergue-pensión Cantábrico, ¡fabuloso!, con toda clase de servicios, cómodo, limpio... muy acogedor, total... por 10 euros merece la pena.




Una relajante ducha, un frugal almuerzo y un breve descanso. Después salí a dar una vuelta por el pueblo a la vez que realicé unas compras para reponer la despensa de mi mochila vacía desde varios días.
 El albergue municipal se encuentra a 1,5 kilómetros mas adelante, en la cercana aldea de Padrón ( de donde los pimientos, " unos pican y otros no") y por donde pasaría al día siguiente.                      

Iglesia parroquial de Santa María de Fonsagrada.