lunes, 6 de mayo de 2013

ETAPA 35: RIEGO del CAMINO - BENAVENTE 31,5 KM.




 DIFICULTAD: BAJA.
TIEMPO: 9

 Cae fina la lluvia
por el camino y desesperado
para siempre me voy.
Yo no la siento
estoy fuera de todo
pero paso por paso me voy. 
  ...
Cae el sol que da la vida
y camino sin andar
he encontrado una sonrisa
¿qué hacer? tengo que marchar. 

                                                                              " Cae fina la lluvia " -TRIANA-




 Dada la tromba de agua caída el día anterior, supuse que los caminos de tierra estarían impracticables. Además, visto sobre el mapa, el camino de Santiago en esta etapa va en paralelo a la omnipresente N-630.

 Con lo cual decidí recorrer sobre esta al menos en su primer tramo durante 6 kilómetros hasta  Granja de  Moreruela, donde paré a desayunar en el bar del propio albergue situado a mano derecha en la entrada al pueblo, (no quise desayunar en el bar de Riego, por no encararme otra vez con su desagradable dueña). En el bar compartí mesa con dos simpáticas peregrinas.¡Por fin tengo compañía!




Acabado el descanso, reanudé la marcha con las nuevas compañeras. Nos internemos en el pueblo hasta llegar a la iglesia, justo a las espaldas de esta, se encuentra el punto donde el camino de Santiago se bifurca en dos direcciones a seguir: Una es continuar recto hacia el norte por la Vía de la Plata, la otra es un desvío hacia el oeste donde comienza el llamado Camino Sanabrés que mas adelante hace su entrada a la Comunidad Gallega por la provincia de Ourense.
 Desgraciadamente, esta ultima opción era la que iban a seguir mis compañeras de desayuno. -Mi gozo en un pozo- Así pues nos despedimos deseándonos suerte y continué mi ruta otra vez en solitario.

 
A partir de Granja de la Moreruela, se presenta un tramo de unos 8,5 km en linea recta en el que fui alternado el itinerario por asfalto y por el trazado del Camino siempre y cuando el agua acumulada y el barro me lo permitían.













De esta forma, alcancé el siguiente pueblo, Santovenia del Esla, un breve descanso y repostaje de líquidos en la fuente del Charil, fuente histórica muy apreciada por los lugareños y en cuyo pilón trasero abrevaba el ganado.


 De esta fuente parte un sendero que me aleja del pueblo entre las pequeñas parcelas que forman su vega, este carril se une en intersección con la carretera junto al cementerio.


















Unos pocos metros por el arcén y se vuelve a abandonar el asfalto por un desvío bien señalizado hacia la izquierda, afortunadamente el terreno había drenado bien el agua de lluvia y marchaba ahora teniendo constantemente la N-630 a mi derecha.









En mi caminar, pasé entre  una mancha de álamos y una linea de alto voltaje un poco mas retirada, llamó poderosamente mi atención la simetría en ambas imagenes, los álamos sembrados a igual distancia entre si formaban lineas rectas perfectas independientemente desde el punto de vista ó perspectiva en que se observase. El tendido eléctrico  se podía alinear con la vista, sus estructuras metálicas, distantes entre sí en igual medida e idéntica construcción incluso con los nidos de cigüeñas que todas portaban.
 También  observaba a mi izquierda algo mas lejos, una linea de frondosa arboleda que crecía bordeando las orillas del río Esla.



Así, ocupando mi mente en pensamientos geométricos y matemáticos, cubrí la distancia de 6 km. hasta llegar a Villaveza del Agua, pequeña población  que  atravesé sin detenerme y alcanzar después de casi 2 km. mas la cercana Barcial del Barco, incorporándome a ella tras una empinada cuesta y continuando por su calle principal, pasando junto a la iglesia y su característico campanario de construcción octogonal.



En la fachada de el bar Borox hay un cartel que acredita este local como punto de información al peregrino y sellado de credenciales, entré a tomar un café y conocí a su dueño Paco, el cual  me puso al corriente del itinerario que devía de seguir. Paco también es el encargado del albergue para peregrinos  en esta población. Muy amable se ofreció a enseñarme el refugio distante unos 50m del bar en la misma acera , abandonando su propia clientela. El albergue de reciente construcción, contaba con inmejorables condiciones para su uso, nada que ver con las deficiencias encontradas en el de Riego del Camino donde pernocte y el trato que recibí en el bar en la etapa anterior, así se lo hice saber a Paco quien como hostelero y miembro de una asociación del camino de  Santiago me dijo que intentaría denunciar esos defectos en las instalaciones y agravios recibidos por dañar la imagen que el peregrino y turismo en general puedan tener de la red de albergues de la que formaba parte.

Para seguir adelante, Paco me recomendó un tramo  alternativo al camino oficial, a través de una vía de tren abandonada que acorta la distancia en varios kilómetros y que con la crecida de los ríos no queda mas remedio que acceder a ella para salvar las aguas por medio de sus puentes.
Resulta difícil caminar por una vía de tren pues hay que ajustar el paso para pisar sobre las traviesas de madera distantes entre sí de forma irregular ó pisando sobre la grava gruesa y suelta, y que para mayor "jodienda" comenzó a caer una fina lluvia obligando a colocarme el chubasquero que se enganchaba constantemente en los matorrales secos y espinosos que crecían libremente en medio de la vía merced al abandono de esta.



















Poco después de superar el ultimo y mas largo puente que cruza el río Esla, abandoné la vía por un desvío a la derecha donde al fondo se distinguen cercanas las casas de Villanueva de Azoague, llegado a esta población ya solo me restaban algo mas de 3 kilómetros para completar esta etapa.


  Marchando por una recta carretera local, paso junto a la planta de envasado de Azucarera, la mayor en toda España,  ¡impresionantes sus dos enormes silos!






 Un poco mas adelante, entro por fin en Benavente, un núcleo urbano bastante grande (20.000 habitantes) y que sin embargo por problemas burocráticos no cuenta con ningún albergue para peregrinos, motivo por el cual tuve que alojarme en un hostal, teniendo que atravesarla casi en toda su longitud para poder descansar.

Aproveché este "paseo" de 1/2 hora para comprar la vitualla necesaria para la siguiente jornada.

2 comentarios:

  1. Que "perra" le has cogio a la tía esa del bar. A mí seguro que me resulta simpática y afable ....

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  2. Creo que si, ambos sois muy gruñones y muy viejos. Así no se lleva un negocio hombre. Hoy, Juanjo y Gabi pasaban por allí, los he puesto sobre aviso.

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